miércoles, 8 de abril de 2015

#YoNoSoyTrapacero Cómo una mala definición puede crear prejuicios



Hoy día 8 de marzo se celebra el Día Internacional del Pueblo Gitano. En Twitter fue Trending Topic el hashtag #YoNoSoyTrapacero en respuesta contra la definición que la nueva edición del Diccionario de la Real Academia Española ofrece en la acepción 5 del término "gitano,-a". En ella, se les define como "trapaceros", cuyo significado, según la misma RAE, es:
trapacista. 1. adj. Que emplea trapazas. U. t. c. s. 2. adj. Que con astucias, falsedades y mentiras procura engañar a alguien en un asunto. U. t. c. s.
 De hecho, muchas organizaciones que representan a la comunidad gitana protestaron contra esta denigrante definición, ya que les estigmatizaba y contribuía a perpetuar muchos prejuicios hacia el pueblo romaní.

En nuestra opinión, estamos de acuerdo con ellos y en su día protestamos con faltas de ortografía contra la nueva edición del DRAE, que en 300 años de historia ya van por la 23 edición. Durante su larga historia, desde su partida de la India hasta su llegada a Europa hace más de 500 años, el pueblo romaní sufrió persecuciones, esclavitud, represión e, incluso, genocidio. En Europa, el mayor experimento de exterminio de la población gitana fue por parte de los nazis en la Segunda Guerra Mundial. En España, Isabel la Católica fue la primera en promulgar leyes contra los gitanos, forzándolos a adoptar las costumbres locales. En el siglo XVIII, el Marqués de la Ensenada fue el artífice de La Gran Redada (1749), un evento olvidado en los libros de Historia que constituyó la primera tentativa de limpieza étnica en toda la historia de España. Miles de romaníes fueron torturados, encarcelados y asesinados. Durante la dictadura franquista, por otra parte, también sufrirán la cruel represión dictatorial y persecución por parte de las autoridades. De esa manera, los gitanos se convierten en el objetivo de la Guardia Civil, siendo acorralados y acosados constantemente. En la actualidad, la discriminación hacia el pueblo gitano aún continúa. Los gobiernos de la Unión Europea, órgano que sólo representa a la banca y a las multinacionales, expulsan de sus territorios de forma injusta a miles de ciudadanos romaníes. El sistema capitalista los condena a vivir en condiciones de pobreza, precariedad y exclusión social, además de la discriminación que sufren en el entorno laboral y social.

Por otro lado, los medios de comunicación del capital, controlados por magnates como Berlusconi o Rupert Murdoch, promueven una imagen cargada de prejuicios que incita al comportamiento racista, llegando incluso a justificar la discriminación como el estado natural de las cosas. Un ejemplo de ese racismo mediático puede ser el programa "Palabra de Gitano" y su gemelo "Gipsy Kings", ambos emitidos por la cadena Cuatro, propiedad de Mediaset. Estos dos programas exhiben una imagen distorsionada y estereotipada sobre los gitanos y su cultura, buscando como fin el sensacionalismo y ganar audiencia. Vemos que se presentan las costumbres gitanas como primitivas, exóticas, bárbaras, etc. y no se muestra la heterogeneidad en el mundo gitano. En esos programas no aparecen gitanos con título universitario ni gitanos que trabajan como médicos, profesores, policías, abogados, etc. De hecho, hay much@s más gitan@s con estudios y carrera y existen, no me lo estoy inventando. Los medios de comunicación siempre mostrarán chabolismo, drogas, peleas, bodas con la prueba del pañuelo, etc., lo que acabará derivando en que el racismo contra el pueblo gitano cale en la opinión pública y crezca la intolerancia.

Sin embargo, me encontré con un documental excepcional que desmonta todos los mitos sobre el pueblo gitano llamado Gitanos Andaluces (Pilar Távora, 2012), emitido en Canal Sur, y recomiendo su visión. Esto cambiará para siempre su concepción sobre los gitanos y, así, se contribuye a contrarrestar los prejuicios negativos.

Sin más dilación, les deseo a tod@s los gitan@s un Feliz Día del Pueblo Gitano.

SASTIPEN THAJ MESTIPEN (Salud y Libertad en romanò)


lunes, 6 de abril de 2015

(ElDiario.es) Las universidades privadas mimadas por el PP están entre las peores de España

La burbuja universitaria privada que denuncian los rectores de las universidades públicas puede ser económicamente rentable pero no está contribuyendo a mejorar la educación superior valenciana. Según el U-Ranking, las privadas más grandes de la Comunitat Valenciana, crecidas al abrigo de la gestión del PP, están entre las peores de España en productividad.

Leer más: http://www.eldiario.es/cv/universidades-privadas-mimadas-PP-Espana_0_372012827.html

Comentario:

Y este es el modelo de universidad que quiere implantar el PP. Como ocurre ya con la sanidad y otros servicios públicos, el PP usa el falso argumento de que «lo público es ineficiente» como excusa para privatizar los servicios públicos y justificar los salvajes recortes que tanto perjudican a los ciudadanos de este país. La privatización de los servicios públicos no va a mejorar en absoluto la calidad de éstos, es más, se van a privatizar para convertirlos en jugosos negocios para unos pocos. El sistema privado de sanidad va a encarecer el servicio, tanto en atención como en calidad, lo cual el acceso al servicio sanitario será imposible para aquellas personas con escasos recursos económicos.
Con la educación sucede lo mismo. Tenemos un sistema educativo diseñado para obedecer, no para pensar. En realidad, quien dirige el sistema educativo es la élite económica y política. Ellos diseñan el currículo académico a su imagen y semejanza y promueven el modelo de ciudadano sumiso y obediente que será mano de obra precaria. En realidad, no quieren pensadores, quieren trabajadores precarios para que los de arriba se llenen los bolsillos. Es decir, manejan el sistema educativo para perpetuar la maquinaria de explotación capitalista. En estos últimos años, dada la brutalidad de las políticas neoliberales, la educación pública está sufriendo una agonía tremenda. El Plan Bolonia, implantado en el 2010, supuso el principio del fin de esta dolorosa agonía. Las tasas de matrícula se han ido encareciendo y se ha implantado el grado de 4 años, cuyos contenidos principales son básicos e incompletos en comparación con el anterior plan de estudios. Además, para una mayor especialización, se debe cursar un máster cuyo precio oscila entre los 2.000 y los 30 000 €, unos precios prohibitivos para la gran mayoría de los estudiantes de extracción obrera y popular. Y ahora, la guinda del pastel de estas políticas de recortes y privatizaciones la pone la aprobación del 3+2; donde los grados durarán tres años y los másteres, dos. Por lo tanto, las carreras se encarecerán más y el acceso a la universidad será únicamente posible para los ricos.
En realidad, les da igual si el servicio es bueno o malo. Lo que les importa es obtener beneficios económicos a toda costa. No evalúan si lo que producen es bueno o malo, sólo producirán aquello que les resulte rentable siguiendo la ley de la oferta y la demanda.